Caso de uso

Escuchar a los visitantes antes de que se vayan

Todos los números que tienes son una descripción de un comportamiento. Ninguno es un motivo. La forma más barata de conseguir un motivo es dejar que alguien escriba uno en la página donde salió mal.

La situación

Ves que una página pierde gente y no ves qué los frenó. Preguntar es la respuesta obvia y los intentos habituales fracasan: casi nadie empieza una encuesta, y quienes lo hacen no son los que se fueron.

Un cuestionario por correo llega un día después, cuando la frustración concreta ya se ha convertido en una impresión vaga.

Cómo se hace

1. Pon el widget en las páginas que importan. Tiene seis posiciones y una forma de desactivarlo, así que puede colocarse donde se vea sin tapar lo que alguien está leyendo.

2. Deja que el contexto venga con él. Un comentario dejado en tu página de precios llega pegado a esa página. La misma frase en una respuesta de encuesta llega pegada a nada.

3. Publica los que merezcan discutirse. Un envío no se publica nunca por sí solo. Solo un tema que alguien haya decidido abrir se hace público, así que quien escribe en privado sigue en privado. Los votos de un tema público se conservan toda la vida del tablero.

4. Sácalo del panel. Las opiniones se pueden enviar a un webhook según llegan, o exportarse, para que lleguen adonde tu equipo decide las cosas.

Dónde se para esto

No es un constructor de encuestas. Sin segmentación, sin ramificaciones, sin cuotas, sin reclutar participantes. Si el trabajo es hacer un conjunto definido de preguntas a un público definido, compra una herramienta de encuestas. Esto es algo más pequeño con un nombre parecido.

No es una bandeja de soporte. No hay tickets, ni asignación, ni hilos de respuesta con un cliente. Lo que llega es un comentario, no una conversación.

Recibes a quien se ofrece. La gente que se toma la molestia de escribir no es una muestra de tus visitantes. Trátalo como una fuente de hipótesis, y confírmalas con los números.