El sitio de marketing y el producto con sesión en el mismo script. Las páginas de prueba, la documentación, los precios y la propia aplicación informan a una sola cuenta, así que el camino desde una entrada del blog hasta una cuenta activada es un embudo y no dos herramientas cosidas a mano.
Sin banner de consentimiento en el sitio de marketing. No se almacena nada en el dispositivo del visitante, así que la página que tiene que convertir no es la página que pide permiso primero. Para un producto cuya propia propuesta va de confianza, eso vale más que la analítica.
Embudos, y cohortes con una advertencia. Los recorridos enseñan dónde pierde gente un registro o una incorporación, paso a paso, y eso funciona sea cual sea tu ajuste de identidad. Las cohortes de retención agrupan por cuándo se vio a un visitante por primera vez en absoluto y no por primera vez en el periodo. Pero lee la sección siguiente antes de fiarte de ellas, porque lo que significa «el mismo visitante la semana que viene» depende de un ajuste que casi nadie toca.
Mapas de calor y grabaciones dentro del producto. La pantalla de incorporación donde todo el mundo se atasca no suele ser la pantalla que habrías supuesto. Los campos de entrada se enmascaran en las grabaciones de serie, lo que importa más aquí que en una página de marketing.
Un widget de opiniones que puedes poner en una sola pantalla. Pregunta en la página donde está la duda, en vez de mandar una encuesta por correo una semana después.
Informes sin repartir contraseñas. Un panel compartido es un enlace sin cuenta detrás, que es como un fundador enseña números a un inversor o a un consejo sin añadir puestos.